Esther's profileDesahogos de EstherPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
November 26 Amor, amar, amor...Hace un par de años hice un trabajo sobre el Amor para una asignatura optativa que me cogí: Construcción de símbolos. La verdad es que es el trabajo que más me he currado a la largo de carrera, es el más extenso (50 páginas, nada más y nada menos y en el que mejor nota he sacado :D Para hacerlo, primero pedí a tooooodooooos mis conocidos, amigos, amigas y familiares que me elaboraran una redacción. Para realizarla tenían que imaginar que el escrito iba dirigido a una persona que no sabía lo que era el Amor y que jamás lo había sentido; su tarea era explicar lo mejor posible Qué es. ¿Porque hacer eso? Pues porque en esta asignatura se entendía que el Amor y el concepto que tenemos del mismo, es algo que se construye a lo largo de la vida y a través de la experiencia. Es algo que hemos de aprehender y aprender: nadie nace sabiendo que es. Y puesto que es algo que nos enseñan, el concepto que tenemos a cerca de lo que es, va a depender, en gran medida, de la cultura en la que nos encontremos inmersos. Porque no hay, ni mucho menos, un concepto universal de amor, consensuado en el mundo entero. Cada cultura maneja el amor a su manera, en cada cultura se manifiesta, se interpreta y hasta se siente de manera diferente. ¿Curioso no? Con las redacciones pretendía, encontrar, o no encontrar, un concepto consensuado occidental a cerca de lo Qué es el Amor.
En este trabajo la verdad es que el concepto Amor digamos que perdía mucha magia… Se convertía en algo que no existe per se, sino en algo que hemos inventado los humanos, y que nos trasmitimos de unos a otros por medio de la aculturación. (Algo parecido se podría aplicar al sentimiento de amistad. Dentro del reino animal, somos los únicos que manejamos este concepto. El resto de animales no mantienen amistades entre ellos, tal y como las entendemos nosotros, ellos desarrollan cierto sentimiento de camaradería y de pertenencia al grupo. La amistad, pues, también sería desde este punto de vista un sentimiento creado por el ser humano.)
Ello no quiere decir que no sea auténtico, ¡ni que no exista! Como se han aventurado a decir muchos a cerca del amor. Que evolutivamente hablando, hayamos aprendido a enamorarnos, no significa que no nos enamoremos de hecho. Y esto, yo creo que está muy ligado con un concepto llamado realidad mental: una realidad mental es algo que existe en mi mente, no está fuera, en el mundo, no es algo materializable, pero es algo que yo me creo y precisamente por eso para mi se convierte en cierto y es real (exista o no). Es decir, que el Amor no sería algo que está ahí fuera, sino que llevamos aquí dentro.
Y es que es muy común hablar del amor como un ente que existe por sí mismo y al margen de nosotros. Solemos personificar el Amor, como si poseyera entidad propia, nos referimos a él como un ente que existe y actúa sobre nosotros; ¿y no es en realidad algo que nace, crece, se desarrolla y muere en nuestro interior?
Haciendo una revisión sobre los diferentes tipos de amor que se manejan en diferentes culturas, tope con Giddens y su libro La transformación de la intimidad. En él, el autor hace un recorrido histórico a lo largo de las civilizaciones y nos expone y explica los diferentes tipos de amor que han existido a lo largo de la historia en las diferentes sociedades. La verdad es que es un libro fascinante, para mi fue alucinante descubrir, por ejemplo, que en el siglo XV no se enamoraban de la misma manera que hoy día lo hacemos nosotros!!! El Amor pues, va evolucionando al igual que evoluciona el ser humano, y según el país y el momento histórico en que nos encontremos sentimos una u otra cosa!!!
Topé, por esas mismas fechas, con una entrevista realizada a una fotógrafa del National Geografic. En ella explica una anécdota que le sucedió estando en un poblado africano. Cuenta que las mujeres de ese poblado estaban absolutamente masacradas: tenían cicatrices, moratones y quemaduras por todo el cuerpo. El maltrato (de maridos hacia sus mujeres) era algo frecuente, común, y podría decirse que… hasta normal. Explica que un día, estaba sacando agua de un pozo, y que llevaba una camiseta y un pantalón corto, entonces unas mujeres nativas se le acercaron, y muy extrañadas comenzaron a mirarle piernas, brazos, espalda… Hablaron entre ellas y al final le preguntaron: ¿no estás casada? Ella sorprendida respondió: No, ¿por qué lo preguntais? A lo que respondieron: “Porque no tienes cicatrices. Supusimos que nunca te han querido.” Ni que decir tiene que la fotógrafa se estremeció. Yo también me estremecí. Explicó que esas mujeres tenían un concepto a cerca del amor totalmente diferente al nuestro. Hablando con ellas descubrió que por ejemplo, si su marido les pegaba por que se había puesto celoso, ellas lo interpretaban como una muestra de afecto. Obviamente, si había reaccionado así, era porque al marido le importaba su mujer. El maltrato, aunque vivido como tal, no era interpretado como lo hacemos nosotros. Es decir, que la cultura y la educación recibida, tienen mucho que decir con respecto al Amor, y a las relaciones de pareja que vamos a mantener a lo largo de la vida.
Hay más ejemplos no tan bestias y más conocidos por todos. Por ejemplo, podríamos hablar de la fidelidad. Pensar que una infidelidad es un atentado contra la confianza de la pareja tampoco es algo universal. Nosotros hemos establecido esta regla. Normalmente es un pacto tácito que hacemos con nuestra pareja. Al formalizar una relación, implícitamente acordamos ser fieles el uno para con el otro, y que esto no se cumpla, puede ser motivo de ruptura y sino lo es… por lo menos jode y duele mucho aunque se perdone. ¿Pero nacimos sabiendo esto? Pues, no señor. Ahora tenemos muy claro que si nos ponen los cuernos es que no nos quieren, pero esto lo hemos tenido que aprender y es literalmente, lo que nos han contado. Aunque podríamos haber nacido en cualquier otra parte del mundo, donde nos contaran lo contrario, y nos hubiéramos manejado en esos otros términos igual. No sé si se entiende hasta donde quiero llegar… en realidad, por naturalizar, podemos llegar a naturalizar cualquier cosa, basta que sea lo que predomine en nuestra cultura y que nuestras figuras de referencia y nuestro grupo de pertenencia lo crea así.
Hay poquitas cuestiones en las que se encuentre un consenso transcultural en lo que respecta al Amor. Una de ellas es, por el ejemplo, el incesto. Este si que suele verse como antinatural en un número mayoritario de culturas, aunque la diferencia estriba en qué se considera incesto. El grado de parentesco es lo que varía, hay sociedades más flexibles que otras: lugares donde entre primos por ejemplo se acepta como algo normal, y en las que parientes de tercer, cuarto orden, ya no se consiente con naturalidad.
Y también podríamos hablar, (pero ya me he enrollado demasiado!) de nuestro famoso mito: el de la media naranja. Esa creencia de que, hay pululando por el mundo una persona que nos completa y que es nuestra mitad. Una especie de alma gemela, que reconoceremos cuando aparezca, nos enamoraremos de ella, y si es la auténtica (pq con las medias naranjas te puedes equivocar, hay veces que parece que sí, pero luego resulta que es que no) con ella permanecerás de por vida. Como yo prefiero los limones, en este sentido me callo la boca :-) Como dijo Buenafuente… mi media naranja la deben de haber exprimido :D
EsThEr
November 16 El tiempo no corre, vuela!!!Ay! Ay! Ay!
No tengo tiempo para actualizar!!!! Últimamente ando liadísima!!! Pero me prestan muchísimo vuestras visitas, y me encanta q me sigais mandando mensajitos, públicos y privados, aún cuando descuido mi blog!!! Me gusta mucho comprobar, al entrar en mi espacio cada mañana, q alguien se acordó de visitarme y me dejó un mensajito, un saludo, una aportación y/o opinión... ¡Con lo coñazo q soy aún no sé como seguís viniendo a mi rinconcillo! Jajajajaja
El caso es q la próxima entrada q quiero colgar, pretendo q sea un escrito de mi propia cosecha, pq hace siglos q no cuelgo nada mío, pero no saco tiempo para escribir!!! Necesito tiempo, calma, tranquilidad y concentración para poder hacerlo!!! Y q díficil q se dé todo esto junto!!!
Volveré pronto...
Mando un besazo, y nada de un beso casto y puro, que La Inquisición (llamémosla así) me tiene hasta las mismisimas narices; un beso guarro, guarro, lascivo y lujurioso a tope!!! :-) Ahí va: Muuuuuuuuuaaaaaaa
|
|
|